Aapresid y PUMA By Regrow impulsan una alianza para acelerar cadenas de suministro de materias primas sustentables
La iniciativa fue presentada ante representantes de empresas líderes de alimentos, bancos y otros actores de la cadena y busca conectar productores, compañías, entidades financieras y tecnología para transformar datos de sustentabilidad en oportunidades concretas y escalables.
Publicado el 13 de octubre de 2026

¿Cómo hacer para que la sustentabilidad deje de ser una suma de iniciativas aisladas y se convierta en una estrategia que atraviese toda la cadena agroalimentaria? Con esa pregunta como punto de partida, la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) y la plataforma tecnológica PUMA by Regrow presentaron el 8 de octubre una alianza colaborativa destinada a impulsar cadenas de suministro de materias primas sustentables.
El encuentro, realizado en la Casa de la Provincia de Santa Fe en la Ciudad de Buenos Aires, reunió a representantes de algunas de las empresas y actores más relevantes del sector: PepsiCo, Mondelez, La Serenísima, Bunge Argentina, LDC Argentina, Santander, Banco Macro, Banco Galicia, BBVA, EY, UPL, Yara, SENASA, IICA, Soil Capital, Sedapic, GapGreen y Coralia Environmental.
La propuesta parte de una realidad cada vez más evidente: las empresas demandan materias primas con atributos verificables de sustentabilidad y trazabilidad, mientras que los productores enfrentan una creciente cantidad de requisitos, metodologías y sistemas de información.
El desafío, entonces, no es solamente producir de manera sustentable, sino lograr que esa información pueda integrarse, verificarse y convertirse en valor para todos los eslabones de la cadena, especialmente para quien produce.
De la sustentabilidad a una cadena de valor
Durante el encuentro, Marcelo Torres, presidente de Aapresid, habló de la trayectoria de la entidad en materia de estabilidad: “Aapresid nació pensando en la sustentabilidad, buscando respuesta a una pregunta concreta: ¿podemos producir más y mejor y, a la vez, regenerar el suelo y los recursos? Así impulsamos la siembra directa, una técnica que permite cultivar la tierra sin dañarla, y un modelo productivo que transformó la agricultura argentina para siempre”.

“Hoy Aapresid tiene mucho para aportar en la construcción de cadenas de valor sustentables: 35 años en el camino de la sustentabilidad, una red de productores en todo el país que producen bajo prácticas regenerativas y miden indicadores de sustentabilidad“, señaló.
A esto se suma una fuerte apuesta hacia la digitalización de los datos productivos: “estamos adecuando una plataforma capaz de ordenar y gestionar la información de forma simple, facilitar la toma de decisiones productivas, registrar indicadores de sustentabilidad y hasta emitir certificados de conformidad con normativas específicas”, agregó Torres.
En esa línea, la gerente del área de Sustentabilidad de Aapresid, Rocío Belda precisó que “desde 2008 Aapresid trabaja en ordenar, gestionar y trazar información de las empresas agropecuarias”.

Hoy Aapresid no sólo cuenta con sus propios estándares para certificación de prácticas sustentables y regenerativas homologados internacionalmente (como ASC y ARC) sino que además se posiciona como partner técnico e implementador de proyectos y protocolos adaptados a las demandas de la agroindustria
“Nos adecuamos a la modalidad, normativa y requisitos que cada caso particular requiere, siempre respetando nuestra misión institucional. Co-creamos los proyectos teniendo en cuenta las necesidades de todos los actores”, señaló Belda.
Para la referente de Aapresid, el diferencial está en la capacidad de articular una red amplia y orientada a la acción: “Trabajamos orientados a que las cosas pasen. Productores, instituciones y compañías trabajando en el mismo sentido y dirección. Formamos y gestionamos red”.
En este marco, la alianza busca aprovechar las capacidades complementarias de Aapresid y PUMA By Regrow: conocimiento agronómico, llegada al productor, protocolos y certificaciones, tecnología, análisis de datos y capacidad de articulación con empresas y verificadores.
Un mismo dato, múltiples soluciones
Uno de los puntos centrales de la propuesta es la posibilidad de ordenar y digitalizar la información que ya existe en los establecimientos productivos y utilizarla para responder a diferentes necesidades de las cadenas.
Desde PUMA By Regrow destacaron que una misma base de datos productivos puede alimentar distintos estándares y requerimientos: desde cálculos de huella de carbono y emisiones de gases de efecto invernadero hasta trazabilidad, análisis de cambio de uso del suelo, libre de deforestación y evaluación de prácticas de agricultura regenerativa.
“La idea es que, con la misma base de datos —el polígono del lote, el campo, el manejo, los insumos, la fertilización y el rendimiento— podamos aplicar distintas metodologías según lo que necesite cada compañía o mercado”, explicó Matias Mihura, Lider comercial de PUMA By Regrow.

La tecnología también permite avanzar hacia sistemas de monitoreo más eficientes. A través de información satelital y algoritmos de teledetección, por ejemplo, es posible analizar rotaciones, siembra directa, cultivos de cobertura e integración agrícola-ganadera sin multiplicar las visitas a campo y los costos de verificación.
“Ya no usamos el Excel como herramienta central. Tratamos de trabajar con dashboards, reportes digitales y conexiones vía API. La tecnología es fundamental para bajar costos y hacer que estos programas sean más eficientes”, remarcó Mihura.
El productor, parte del modelo de negocio
Uno de los principales consensos surgidos durante el encuentro fue que la sustentabilidad de las cadenas no puede escalar si el productor no encuentra un beneficio concreto en participar.
En este sentido, Inés Di Napoli, Pte. de PUMA by Regrow LATAM, planteó que existe todavía una deuda en transformar los datos y las prácticas sustentables en incentivos concretos para quienes producen.
“Tenemos que devolverle al productor el valor de los datos que nos está entregando. Muchas veces los estímulos tienen que venir de la mano del acceso al crédito, pero también hay compañías que han decidido establecer bonificaciones a los productores”, sostuvo.
Y agregó: “Tenemos que darle valor a prácticas como la siembra directa con una bonificación hecha y derecha, ya sea a través de créditos o de presupuestos más eficientes”.
La discusión también puso sobre la mesa el rol de las entidades financieras. Para los bancos, contar con información productiva confiable puede permitir conocer mejor a sus clientes, evaluar riesgos y diseñar instrumentos financieros más adecuados.
El desafío, según coincidieron los participantes, es construir un esquema en el que la sustentabilidad sea capaz de generar un diferencial económico real, ya sea a través de mejores condiciones de financiamiento, primas, acceso a mercados u otros mecanismos.
Otro de los ejes de la conversación fue la necesidad de escala. Actualmente existen iniciativas de agricultura sustentable que alcanzan a una proporción significativa de determinados cultivos, pero persiste el desafío de incorporar otras producciones y sumar a los distintos eslabones: molinos, acopios, cooperativas, logística, industria, retail y entidades financieras.
En ese sentido, desde PUMA By Regrow destacaron que la articulación es clave: “La invitación es a sentarnos, charlar y, sobre todo, entenderlos y escucharlos. Venimos a traer una solución que la industria está necesitando: conectar tecnología, conocimiento y eficiencia”.
La alianza también apunta a que los programas puedan adaptarse a los marcos y requerimientos particulares de cada empresa, evitando multiplicar procesos de medición y certificación.
“Tiene que ser fácil. El día que podamos sentar a todos los actores y entender qué necesita cada uno, la tecnología y la red pueden ayudar a saldar esos baches y facilitar los procesos”, señaló Di Napoli.
Una plataforma colaborativa para toda la cadena
El encuentro cerró con una premisa compartida por los participantes: ningún actor puede resolver por sí solo los desafíos de las nuevas cadenas de abastecimiento.
La oportunidad está en construir plataformas colaborativas que permitan integrar información, simplificar procesos, reducir costos, verificar prácticas y, fundamentalmente, generar mecanismos para que el valor de la sustentabilidad llegue también al productor.
La alianza busca justamente construir ese puente: conectar lo que ocurre en el lote con lo que demandan los mercados, las empresas y las entidades financieras, utilizando tecnología y conocimiento para hacer más eficientes las cadenas y generar valor compartido.