Cultivos de servicios y fauna entomológica, qué mostró el segundo año de monitoreo
La segunda campaña de evaluación de artrópodos de la REM junto a la cátedra de Zoología Agrícola de la UNR aporta pistas sobre cómo distintas coberturas influyen en la diversidad de insectos y otros artrópodos, incluidos enemigos naturales y polinizadores.
Publicado el 2 de octubre de 2026

En 2025 se realizó el segundo año de evaluación de las comunidades de artrópodos en los experimentos de la Red de Cultivos de Servicios de Aapresid. El trabajo, iniciado en 2024 por la Red de Manejo de Plagas junto a los especialistas Ing. Agr. Mg. Celina Fernández e Ing. Agr. Eduardo Punschke de la cátedra de Zoología Agrícola de la Facultad de Agrarias de la UNR, permitió comparar distintos cultivos de servicio y barbechos en localidades de Santa Fe y Entre Ríos.
¿Por qué mirar la fauna entomológica?
Los estudios sobre cultivos de servicios (CS) suelen enfocarse en el manejo de malezas y los aportes a la fertilidad y estructura del suelo. Incorporar la fauna asociada permite ampliar esa mirada y considerar cómo las rotaciones pueden favorecer la biodiversidad y la regulación natural de plagas. Conocer qué comunidades se asocian a cada CS aporta información para diseñar planteos agronómicos que tienen a la biodiversidad como una herramienta clave.
La simplificación estructural y funcional del sistema productivo disminuye la estabilidad ecológica y debilita la regulación natural que normalmente limita el crecimiento poblacional de plagas. Esto profundiza la necesidad del control químico con su consecuente impacto, incluso sobre polinizadores.
Qué se evaluó
En 2025 se relevaron tres localidades de Santa Fe (Videla, Rafaela y Zavalla) y una de Entre Ríos (Paraná). Se utilizaron red entomológica de arrastre y trampas pitfall (Fig. 1) en cultivos de gramíneas, crucíferas y leguminosas, además de barbechos y una mezcla de leguminosas + gramíneas como testigo, comúnmente utilizada en la zona.
Los artrópodos fueron reconocidos y analizados según cuatro grupos funcionales: detritívoros, fitófagos, enemigos naturales y polinizadores. En total se registraron 8704 y 17671 artrópodos en redes de arrastre y 4474 y 11219 en trampas pitfall en 2024 y 2025, respectivamente.

Barbechos y coberturas verdes
En la mayoría de las localidades y grupos funcionales, los barbechos presentaron los menores valores de abundancia y diversidad de artrópodos. En contraste, las coberturas verdes mostraron una mayor presencia y diversidad mostrando que, los CS, independientemente de la especie, son una opción superadora a los barbechos químicos.
Analizando los resultados a nivel de grupos funcionales, entre los artrópodos detritívoros se observó una alta heterogeneidad en la abundancia, incluso dentro de un mismo lote, lo cual es característico de este grupo de poca movilidad, cuyos individuos tienden a estar agrupados. Por otra parte, dependen en gran medida del rastrojo presente que proviene del cultivo de renta anterior. La tendencia de datos evidenció que los CS de gramíneas y leguminosas fueron los más diversos y abundantes para este grupo. Las gramíneas aportan material con alta relación C/N, lenta degradación lo que generaría comunidades más estables en el tiempo, mientras que las leguminosas, a partir de su cobertura densa y rápida degradación, aportan abundante alimento, generando tasas de crecimiento poblacional.
Qué pasó con los fitófagos
A nivel del suelo no se registró una presencia significativa de insectos plaga, mientras que sí se observaron fitófagos en el follaje. Entre ellos hubo especies que pueden funcionar como alimento alternativo para predadores y parasitoides y otras consideradas plagas.
En crucíferas, Nysius sp. (chinche diminuta) fue la especie predominante con posible incidencia sobre el cultivo de renta siguiente, por su capacidad de afectar los cotiledones de soja durante la implantación. Por otro lado, en leguminosas, particularmente Vicia villosa y en las mezclas de gramíneas y leguminosas, predominaron Nezara viridula (chinche verde) (Fig. 2) y, en menor medida, Piezodorus guildinii (chinche de la alfalfa). También se registró Acledra kimbergui (chinche bonita), aunque con muy baja incidencia. Estas especies plagas son muy importantes en la etapa reproductiva del cultivo de soja. En los tratamientos con gramíneas se relevó Diceraeus furcatus (chinche de los cuernos o furcada) (Fig. 2), asociado a posibles daños en maíces de siembras tempranas; puede tener importante incidencia entre Ve y V3, provocando en muchos casos la pérdida de stand de plantas y consecuentes grandes pérdidas de rendimiento cuando afecta el punto de crecimiento del cultivo.

Enemigos naturales y polinizadores
Las gramíneas pueden ofrecer refugio y un microclima estable para distintos artrópodos, incluidos detritívoros y fitófagos que funcionan como alimento para muchos predadores. Por su parte, los CS con abundante floración, como algunas leguminosas y crucíferas, aportan néctar y polen, recursos aprovechados por parasitoides y otros predadores adultos.
Durante este segundo año de evaluación, los CS de gramíneas y leguminosas como vicia se destacaron, a nivel edáfico, por la presencia de especies que predan larvas de cortadoras y coleópteros plaga, entre otros. En el follaje de CS con abundante floración, especialmente leguminosas y crucíferas, se registró mayor abundancia y diversidad de artrópodos controladores de plagas como chinches, isocas defoliadoras, pulgones y trips. La Fig. 3 resume la abundancia de enemigos naturales en los distintos tratamientos.

El patrón también fue claro para los polinizadores (Fig. 4). Los CS con flores atractivas albergaron mayor abundancia y diversidad de especies que las gramíneas y los barbechos. Las crucíferas se destacaron por su abundante producción de polen, aprovechado por abejas y coleópteros como Astylus sp.

Pensar la rotación como sistema
El efecto de los polinizadores sobre los cultivos de renta posteriores no depende únicamente del CS antecesor. También intervienen el manejo sanitario y la continuidad del recurso floral durante los períodos sin floración entre cultivos. En esos momentos, la vegetación natural que crece en los márgenes de las áreas productivas como alambrados, aguadas y bordes de caminos puede aportar recursos.
Los resultados refuerzan la importancia de analizar los CS a escala de sistema y no solo a nivel de lote productivo. Considerar las interacciones entre CS y cultivos de renta, e incluso entre distintos CS, puede ayudar a diseñar rotaciones que aprovechen las ventajas de cada especie y potencien el control biológico. Como próximo paso para complementar estos estudios se plantea evaluar el efecto directo de estas comunidades sobre los distintos cultivos de renta.
Conocer la diversidad funcional asociada a los CS aporta una dimensión más para pensar las rotaciones. La selección de especies puede generar sinergias con otros efectos positivos en el planteo agronómico de los CS, contribuyendo a optimizar la producción y disminuir su dependencia y el impacto ambiental por el uso de fitosanitarios.
Bibliografía
Fernández, C. y Punschke, E. (2026). Más insectos, ¿mejor sistema? El rol de los cultivos de servicio sobre la fauna entomológica. Congreso Aapresid 2026, Rosario, Santa Fe, Argentina.
Punschke, E., Fernández, C., Garagnon, A., Forte, T., Niccia, E. y Tibaldi, J. C. (2026). ¿Qué vemos en nuestros cultivos de servicio (CS) cuando monitoreamos con red de arrastre?. Congreso Aapresid 2026, Rosario, Santa Fe, Argentina. LINK al póster
Punschke, E., Fernández, C., Garagnon, A., Forte, T., Niccia, E. y Tibaldi, J. C. (2026). ¿Qué vemos en nuestros cultivos de servicio (CS) cuando monitoreamos con trampas pitfall?. Congreso Aapresid 2026, Rosario, Santa Fe, Argentina. LINK al póster