Carbono Orgánico del Suelo: por qué estamos en el momento ideal para medirlo e iniciar la línea de base
El inicio de la campaña agrícola representa la oportunidad perfecta para evaluar las reservas de carbono orgánico del suelo (COS), entender la salud del lote y tomar decisiones agronómicas basadas en evidencia.
Publicado el 19 de agosto de 2026

El COS es uno de los indicadores físicos, químicos y biológicos más determinantes para la salud del suelo. Conocer cuánto carbono hay en el perfil y cómo evoluciona en el tiempo permite evaluar el impacto real del manejo agrícola (rotaciones, cultivos de servicios, nutrición y siembra directa).
Desde la Red de Carbono de Aapresid explican que “el inicio de la primavera es una época ideal para los muestreos de COS, ya que reúne condiciones de buena humedad en el perfil y menor actividad biológica, asociada con las bajas temperaturas”.
Asimismo, repasan el paso a paso para el correcto muestreo y estimación de COS.
El paso a paso del muestreo de COS:
Los materiales necesarios a la hora del muestreo a campo incluyen barreno tubular de 1 m, maza antirrebote, bolsas plásticas transparentes para colocar las muestras, balde limpio e insumos de identificación.
Además, hay que contar con los elementos necesarios para tomar muestras de Densidad Aparente (DAP), indicador que vamos a necesitar para el cálculo final de Carbono Orgánico de Suelo. Esto es, un par de cilindros metálicos tipo anillo de 5 a 10 cm de diámetro con filo interior (o en su defecto, un barreno tubular sin anillo de punta).
Lo primero es definir ambientes, separando áreas homogéneas por tipo de suelo, relieve, textura, cobertura e historial de manejo. Luego, debe definirse el recorrido de muestreo dentro de cada ambiente, pudiendo optarse por dos metodologías: el muestreo sistemático o por estaciones.
El primero de ellos es el más sencillo y consiste en trazar, dentro de un mismo ambiente, un “zigzag” o "banda griega" a lo largo del cual se toman unas 25 submuestras o “piques” para conformar una muestra compuesta. En cada “pique” debe “barrenarse” a 3 profundidades: 0-10 cm, 10-30 cm y 30-50 cm. Esto vale para lotes agrícolas, ya que en lotes forestales o con cultivos perennes, debe sumarse una cuarta toma a 50-100 cm.
“Antes de barrenar debe retirarse la broza superficial. También es clave evitar piques sobre huellas de tránsito, sectores de excretas, alambrados o zonas de riego”, advierten desde la Red C.
En cada pique donde se extrae muestra con barreno para COS debe realizarse un muestreo para estimar Densidad Aparente (DAP). “En el centro de las franjas de profundidad 0-10 y 10-30 cm, debe hincarse verticalmente el cilindro de metal, excavar a su alrededor, enrasar y retirar”.

Todas las muestras deben colocarse en bolsas plásticas correctamente rotuladas y cerradas. Las muestras para COS, que serán enviadas a laboratorio, deben conservarse en heladera, si el envío es inmediato. Las muestras para DAP deben secarse en estufa a 105 °C hasta peso constante.
Desde la Red, recomiendan “enviar las muestras a un laboratorio acreditado en el SAMLA con certificación PROINSA. Siendo fundamental utilizar siempre el mismo laboratorio y metodología de análisis para evitar desvíos”. También recomiendan
El informe del laboratorio nos entregará un valor de COS expresado en % de Carbono (kg de C por cada 100 kg de suelo). La reserva de COS se calcula multiplicando ese valor por la profundidad (cm) y por la densidad aparente (DAP).
Un dato aislado no alcanza: Construir la historia del lote
Desde la Red C, advierten que un único valor fija la línea de base. El verdadero valor económico y ambiental de medir carbono radica en monitorear en el tiempo para confirmar si el manejo sostiene o incrementa el stock edáfico. “En este sentido, se aconseja sostener mediciones periódicas (a intervalos que pueden coincidir con la duración de la rotación) realizadas siempre en el mismo momento del año, con desvíos de +/-30 días”.
Con el fin de orientar a productores y asesores en el paso a paso para el correcto muestreo de COS, La Red C de Aapresid cuenta con un tutorial de muestreo disponible en Youtube, y con un Protocolo para la medición del COS, desarrollado junto a la Asociación Argentina de la Ciencia del Suelo (AACS) y CREA. “Luego de varios testeos a campo, este protocolo se encuentra hoy en revisión, y seguramente se vaya actualizando”, concluyen de la Red C.