Cultivos de servicios y malezas, entre el potencial y los desafíos del manejo
La evidencia muestra que los cultivos de servicios pueden reducir significativamente la presión de malezas, pero su aporte depende de decisiones de manejo que comienzan mucho antes de la siembra.
Publicado el 30 de junio de 2026

En un escenario marcado por la expansión de malezas resistentes a herbicidas y la necesidad de diversificar estrategias de control, los cultivos de servicios (CS) se consolidan como una herramienta clave dentro del manejo integrado. Su capacidad para competir con las malezas y dificultar su establecimiento está ampliamente documentada, aunque los resultados no siempre son uniformes. Como ocurre con muchas prácticas agronómicas, el éxito depende tanto de la tecnología como de la forma en que se implementa.
La evidencia respalda su aporte
Los CS son especies implantadas entre dos cultivos de renta con el objetivo de brindar beneficios al sistema productivo. Además de contribuir a la conservación y mejorar la estructura del suelo, la captura de nutrientes, el aporte de carbono y la actividad biológica, también pueden desempeñar un papel importante en el manejo de malezas. Esto último se ha convertido en uno de los aspectos más valorados, en un contexto marcado por la expansión de biotipos resistentes a herbicidas y la necesidad de diversificar las estrategias de control.
De hecho, según la última Encuesta REM, los CS forman parte de las principales herramientas no químicas utilizadas para diversificar las estrategias de control (Fig. 1).

La evidencia científica también respalda este aporte. Un reciente metaanálisis publicado en la revista Weed Science y liderado por Cristian Malavert (FAUBA) evaluó experiencias realizadas en distintos ambientes y sistemas productivos. Entre los resultados más destacados, los autores reportaron reducciones promedio del 82,8% en la biomasa de malezas respecto de situaciones sin CS.
Sin embargo, el mismo trabajo encontró una importante variabilidad entre estudios, lo que indica que la magnitud de los beneficios depende en gran medida del ambiente y de las decisiones de manejo adoptadas.
¿Cómo contribuyen al manejo de malezas?
Los CS pueden afectar el establecimiento y crecimiento de las malezas a través de distintos mecanismos complementarios. Durante su crecimiento compiten por recursos como agua, nutrientes y luz, reduciendo la disponibilidad para las malezas que intentan establecerse.
Una vez terminados los CS, los residuos que permanecen sobre la superficie generan una cobertura que actúa como barrera física y térmica, dificultando la emergencia de nuevas plántulas (Fig. 2). Este efecto resulta especialmente importante en especies con semillas pequeñas y escasas reservas.
En algunos casos también pueden producirse efectos alelopáticos, es decir, la liberación de compuestos químicos capaces de interferir en la germinación o desarrollo de ciertas malezas. La combinación de todos estos procesos permite reducir el establecimiento, la densidad, el crecimiento y la producción de biomasa de las malezas presentes en el lote.

¿Por qué no siempre se obtienen los mismos resultados?
Aunque su potencial está ampliamente demostrado, los cultivos de servicios son procesos biológicos y, como tales, responden a las condiciones ambientales y al manejo realizado. Algunos escenarios en lo que esto puede ocurrir son:
Baja producción de biomasa
La capacidad de supresión está estrechamente asociada a la cantidad de biomasa producida. Problemas de implantación, déficit hídrico, limitaciones nutricionales, elección errónea de especies o baja densidad pueden reducir significativamente su efectividad.
Siembra tardía
Cuando la implantación se retrasa, el cultivo dispone de menos tiempo para desarrollarse y acumular biomasa antes de las bajas temperaturas o de su terminación. Además, las malezas pueden adelantarse y establecerse antes de que el CS ejerza competencia, las cuales requerirán intervenciones de control inicial antes o durante la siembra.
Secado anticipado
La fecha de terminación también condiciona los resultados. Un secado demasiado temprano puede interrumpir la competencia cuando aún restan períodos importantes de emergencia de malezas y reducir la cantidad de residuos y el tiempo que permanecerán cubriendo el suelo. La decisión de momento de secado generalmente es una negociación entre los servicios brindados por este cultivo y las necesidades del cultivo de renta.
Impacto ambiental por aplicaciones adicionales
Si bien los CS suelen asociarse a una baja valoración del impacto ambiental, esto está sujeto a una correcta planificación e implementación. Una elección inadecuada de especies o estrategias de terminación puede requerir intervenciones adicionales, incluyendo aplicaciones de herbicidas más complejas para lograr su control.
Cambios en la comunidad de malezas
La reducción en el uso de herbicidas disminuye la presión de selección hacia la resistencia. Sin embargo, algunas especies perennes o con alta capacidad de persistencia pueden verse favorecidas, lo que obliga a diversificar estrategias y monitorear la evolución de la comunidad de malezas.
Costos sin capturar beneficios
La implantación de un correcto CS implica una inversión adicional. Cuando los beneficios no logran expresarse plenamente, pueden surgir dudas sobre su funcionalidad y conveniencia económica. Por eso, la evaluación económica debe contemplar no sólo los efectos inmediatos sobre las malezas, sino también su contribución al funcionamiento y la sustentabilidad del sistema en el largo plazo.
Una herramienta más dentro del manejo integrado
Los CS no deben interpretarse como una solución aislada, sino como un componente de una estrategia integral de manejo. Su mayor potencial aparece cuando se combinan con rotaciones, monitoreo y correcto uso de herbicidas, contribuyendo a sistemas más diversos, resilientes y menos dependientes de una única herramienta de control.
Más que una práctica puntual, representan una inversión en la construcción de sistemas productivos capaces de sostener su desempeño frente a los desafíos crecientes que plantea el manejo de malezas.
Para más información de la REM sobre este tema: