Manejo de gramíneas rumbo al verano 2026

Como todos los veranos, las gramíneas estivales ganan protagonismo en el campo. La Encuesta REM 2025 pone el foco en los puntos claves para anticiparse en el manejo.

Publicado el 30 de diciembre de 2025

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Como cada campaña, las gramíneas estivales vuelven a ganar terreno en los sistemas productivos. Los resultados de la Encuesta REM 2025, -que abarcó más de 1.800.000 millones de ha a lo largo y ancho del área productiva- muestran que varias de estas especies tienen un gran peso a la hora de definir las aplicaciones tanto en barbechos de primavera como durante el ciclo de los cultivos de verano. Estos datos ponen en foco la importancia de este grupo de malezas y la necesidad de anticiparse con estrategias de manejo adecuadas desde etapas tempranas.

El top five de las más complicadas

Entre las gramíneas estivales más mencionadas por los productores se destacan Eleusine indica, Chloris spp., Digitaria sanguinalis, Echinochloa spp. y Sorghum halepense. Especies con alta capacidad de adaptación, emergencias escalonadas y, en varios casos, antecedentes de tolerancia o resistencia a distintos sitios de acción.

El último mapeo de malezas de la REM confirma su magnitud a escala nacional, con Sorghum halepense resistente al glifosato (RG) (12,8 millones de ha) (Fig. 1), Echinochloa colona RG (12,7 millones), Eleusine indica RG (12 millones) y el complejo de Chlorideas (11 millones de ha) como las gramíneas más abundantes.

placeholder imageFigura 1. Porcentaje de lotes afectados con Sorghum halepense resistente a glifosato en 2017 y 2025. Fuente Mapas REM-Aapresid.
Figura 1. Porcentaje de lotes afectados con Sorghum halepense resistente a glifosato en 2017 y 2025. Fuente Mapas REM-Aapresid.

El ciclo de vida de este grupo de malezas está fuertemente condicionado por el aumento de la temperatura y la disponibilidad hídrica, factores que disparan las emergencias a partir de la primavera. En el caso de las especies perennes, el ciclo se inicia incluso antes, con el comienzo de los rebrotes, que anteceden a las nuevas emergencias desde semilla. A lo largo del año, los nacimientos de gramíneas anuales y perennes se concentran principalmente desde la primavera y se extienden durante gran parte del verano, coincidiendo con el período de implantación y desarrollo de los cultivos estivales.

Identificación temprana

La identificación temprana es una herramienta clave para ajustar a tiempo las decisiones de manejo y evitar controles ineficientes o mal posicionados. En estadios iniciales, cuando las plantas aún son pequeñas y las opciones de control son más efectivas; reconocer correctamente la especie permite seleccionar estrategias más convenientes. Los caracteres vegetativos que aportan información para diferenciar las especies son aquellos relativos a: porte de las plantas, características de las hojas, presencia y forma de la lígula, grado de pilosidad del vástago, entre otros (Fig. 2).

placeholder imageFigura 2. Características morfológicas distintivas a nivel vegetativo de Digitaria sanguinalis, Echinochloa colona, Eleusine indica, Chloris virgata y Sorghum halepense.
Figura 2. Características morfológicas distintivas a nivel vegetativo de Digitaria sanguinalis, Echinochloa colona, Eleusine indica, Chloris virgata y Sorghum halepense.

Recomendaciones de manejo

Manejo cultural

El manejo cultural cumple un rol central en el control de gramíneas estivales, ya que permite reducir la presión y mejorar la eficiencia de las herramientas químicas. Una adecuada cobertura del suelo, lograda a través de abundante rastrojo, cultivos de servicios o de cosecha invernal, contribuye a retrasar y agrupar las primeras emergencias y a disminuir la magnitud del problema desde etapas tempranas.

El buen logro del cultivo es quizás “la” herramienta de manejo. El uso de semillas de alto vigor, híbridos o variedades con buena capacidad competitiva, una menor distancia entre surcos y una mayor densidad de siembra favorecen la competencia temprana del cultivo. A esto se suma la disponibilidad de eventos biotecnológicos que habilitan la aplicación de herbicidas selectivos para gramíneas (p. ej. maíz Enlist, soja STS), ampliando las alternativas de control dentro del cultivo y facilitando el manejo de escapes, siempre bajo un esquema de uso responsable que contemple la rotación de sitios de acción y el monitoreo permanente.

Manejo químico

En cuanto a los controles químicos, el barbecho de primavera es un momento clave. Las gramíneas estivales que emergen en esta etapa no solo demandan aplicaciones tempranas, sino que, si no son controladas de manera eficaz, aumentan la presión sobre los residuales y reducen las opciones disponibles más adelante. De esta forma, lo que no se resuelve bien en barbecho termina condicionando el manejo dentro del cultivo, donde las ventanas de control se achican y los márgenes de error son menores.

La eficiencia de los herbicidas varía según la especie y el momento de aplicación. En gramíneas anuales como D. sanguinalis, E. indica y E. colona, los graminicidas inhibidores de ACCasa continúan siendo claves para el control de plantas nacidas, siempre que se apliquen en estadios tempranos y con buena calidad de aplicación.

En barbecho y presiembra, el uso de herbicidas residuales de distintos sitios de acción resulta fundamental para reducir nuevas emergencias y aliviar la presión sobre los tratamientos postemergentes (Fig. 3). En el caso de C. virgata, especie con mayor tolerancia y emergencias escalonadas, los controles suelen requerir combinaciones de activos y una fuerte integración con herramientas culturales.

En cuanto a S. halepense, por su carácter perenne y la presencia de rizomas, los mejores resultados se logran con aplicaciones sistémicas bien posicionadas, priorizando momentos en los que la planta trasloca asimilados hacia sus órganos de reserva, generalmente en barbecho o poscosecha. En todos los casos, la rotación de sitios de acción es clave para sostener la eficacia de las herramientas disponibles y reducir el riesgo de nuevas resistencias.

En el caso de las especies perennes, el rolado temprano en los primeros rebrotes de primavera permite disminuir la biomasa aérea funcional y la capacidad competitiva de las malezas y con ello mejorar la eficacia de los controles posteriores. Del mismo modo, el manejo localizado de las primeras matas mediante manchoneo, ya sea con herramientas manuales o con aplicaciones dirigidas, ayuda a evitar la expansión de focos y la reposición del banco de semillas o estructuras vegetativas como rizomas.

placeholder imageFigura 3. Esquemas generales de manejo de gramíneas estivales en barbecho y siembra del cultivo, en postemergencia de los cultivos y en otoño.
Figura 3. Esquemas generales de manejo de gramíneas estivales en barbecho y siembra del cultivo, en postemergencia de los cultivos y en otoño.

Productor precavido vale por dos

La limpieza de las cosechadoras al ingresar a los lotes es otra práctica importante para evitar la dispersión de semillas y propágulos. El monitoreo temprano y frecuente completa el esquema para prever futuros problemas. Identificar las especies, detectar nacimientos incipientes y evaluar la eficacia de los controles permite ajustar estrategias a tiempo. Frente a la complejidad que presentan estas especies, anticiparse sigue siendo la mejor estrategia.

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