30/04/21 00:00

Regional Montecristo: crónicas de una campaña de fina 20/21 difícil

Caídas en los rindes de hasta el 70% y en el área sembrada. Repasamos los números y el paquete tecnológico aplicados a trigo, garbanzo y cultivos de servicios.

La Regional Montecristo presentó el análisis de una campaña fina 2020/21 climáticamente difícil. Las escasas lluvias y las heladas provocaron mermas en el rinde de entre un 30 y un 70%.

Cultivo_trigo

Las altas temperaturas y bajas precipitaciones a la siembra secaron las capas superiores del suelo afectando la implantación de los cultivos. La falta de precipitaciones durante todo el ciclo hizo que los cultivos se desarrollen bajo marcada condición de estrés, dependiendo para su desarrollo del agua almacenada en el perfil. 

Entre marzo y abril las temperaturas medias fueron superiores al promedio histórico. A fines de septiembre y mediados de octubre se registraron picos de temperaturas de más de 40°C, coincidentes con el periodo crítico del trigo. Las heladas ocurridas desde mediados de mayo hasta mediados de septiembre afectaron el desarrollo de los cultivos.

El área sembrada con trigo (2220 has) experimentó una merma del 36% respecto a la campaña anterior. El rendimiento promedio fue de 22 qq/ha, con grandes diferencias entre lotes en secano (8,4 qq/ha) y bajo riego (47,21 qq/ha)

La superficie de garbanzo fue de 1146 ha, un 30% menor que la campaña 2019/20. El rendimiento rondó los 14,15 qq/ha, 3,64 qq por encima que la campaña anterior. La superficie bajo riego creció un 35% respecto de la campaña pasada.

Paquete tecnologico en trigo

Se realizó análisis de suelo en un 64% de la superficie. Todos los lotes fueron fertilizados con N en dosis promedio de 29 kgN/ha. Se aplicó P en un 42% de la superficie y S en un 22%. La fertilización se realizó a la siembra en lotes en secano, mientras que en la mayoría de lotes bajo riego se realizó en aplicaciones divididas.

Todos los lotes fueron tratados con curasemilla. Las enfermedades no fueron un problema en los lotes en secano, no registrándose aplicaciones foliares, mientras que el 33% de los lotes bajo riego registraron aplicaciones preventivas para roya anaranjada. Las condiciones de sequía prolongada tampoco favorecieron el desarrollo de malezas.

Paquete tecnologico en garbanzo

La variedad Norteño fue la más sembrada (91%) por su mayor calibre, tolerancia al frío y a patógenos como Fusarium.

Si bien no se dieron condiciones predisponentes para la aparición de enfermedades, se realizaron controles preventivos para el amarillamiento del garbanzo o rabia (Ascochita rabiei), principal patología que afecta el cultivo, en el 74% de los lotes en secano y en el 100% de los lotes bajo riego. Casi la mitad de estos últimos requirieron doble aplicación, en R3 y R5. En la mayoría de los casos se optó por el uso de estrobirulinas, triazoles y carboxamidas.

El 87% de la superficie fue secada con métodos químicos. Los productos más usados fueron glifosato en mezcla con glufosinato de amonio o saflufenacil.

Cultivos de servicios

Los cultivos de servicios ocuparon 2302 has, un 41% de la superficie total ocupada por cultivos de invierno (5968 has). Entre las especies más elegidas están centeno (53%), vicia (32%), melilotus (11%) y trigo (4%), aunque este último caso surge de lotes inicialmente pensados para cosecha pero que por la fuerte sequía se destinaron a cobertura.

En el gráfico se muestra la evolución del área sembrada con cultivos de fina en los últimos años, donde se ve claramente el aumento en la diversidad de cultivos elegidos.

Gráfico 1: Evolución de la rotación para cultivos de invierno, campaña 2015/16 a 2020/21, regional Montecristo.

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No te pierdas el informe completo en la próxima edición de la revista Red de Innovadores Aapresid (Nro 194)